www.masfutbol.org
users online
  www.masfutbol.org
   

Feed RSS

(En pruebas)

 MÁS FÚTBOL
FiFA World Player
Balón de Oro
Jugadores legendarios
Balón de oro Africa
DEPORTISTAS BELLAS
Amanda Beard y más
CHICA DE LA SEMANA

LEYENDAS DEL FÚTBOL: GEORGE BEST

George Best nació en Belfast (Irlanda del Norte), 22 de Mayo de 1.946
    LIGA C. EUR COPA COPA LIGA
Temp. Equipo Part. Goles Part. Goles Part. Goles Part. Gol
1963-74 Manchester Utd. 361 137 34 11 46 21 25 9
1975-76 Stockport County 3 2            
1975-78 Angeles Aztecas 54 27            
1976-78 Fulham 42 8            
1978-79 Fort Lauderdale 26 6            
1979-80 Hibernian 17 3            
1980-83 San José Earth. 56 21            
1983-84 Bournemouth 5 0            

TOTAL DE SU CARRERA DEPORTIVA

21 temp.

8 equipos

564 204            
PALMARÉS INDIVIDUAL
37 veces internacional con Irlanda del Norte, 9 goles.

  Copa de Europa, Campeonatos de Liga

Balón de Oro (1.968), de bronce (1.971). Mejor jugador británico de 1.968.
BIOGRAFÍA
Nacido en Mayo del 46 en Belfast (Irlanda del Norte), empezó jugando en categorías inferiores en el Cregagh Boys Club y Lisnasharragh School. Los técnicos del Manchester (Bob Bishop) se fijan en él y lo incorporan con 15 años a sus categorías inferiores (1.961) donde continúa su evolución hasta la firma de su primer contrato profesional en su 17 cumpleaños (22 de Mayo de 1.963).
Su debut en la Premier se produce el 14 de Septiembre de 1.963 contra el West Bromwich Albion, no vuelve a jugar hasta el 28 de Diciembre contra el Burnley donde consigue su primer gol. Tras la disputa de 15 partidos de liga debuta con la selección de Irlanda del Norte en partido contra Gales.
En 1.964 el equipo del Manchester gana la Copa de juveniles de Inglaterra y Best participa en el título marcando uno de los goles contra el Swindon Town, con resultado final de 5-2.
Con Best, el Manchester gana los campeonatos de Liga de 1.965 (con 19 años) y 1.967, pero sobre todo la Copa de Europa de 1.968 el Manchester consigue el título continental al ganar al Benfica por 4-1, Best hizo el 2-1. Por primera vez un equipo inglés gana la Copa de Europa. En aquel equipo jugaban además de Best, Bobby Charlton, Denis Law y Stiles, los tres campeones del Mundo con Inglaterra en 1.966. En liga juega 41 partidos y marca 28 goles, consiguiendo ser el máximo goleador de la temporada.
En 1.968, Best tiene 22 años y ya ha tocado el cielo. Es reconocido como mejor jugador europeo y se le concede el Balón de Oro de France Football. En 1.971 es considerado por la revista francesa como el tercer mejor jugador europeo del año y le concede el Balón de Bronce.
No llegó a disputar ningún partido de fase final de mundial, ya que en el 66 y 70 Irlanda del Norte quedó segunda de su grupo de clasificación.
Durante estos años Best abre tiendas de moda, una agencia de viajes y un club nocturno en Manchester. Joven, guapo, con dinero, lleno de fama y en plena juventud, Best empieza a tomar decisiones que le crean conflictos con su club, la más sonada de ellas al anunciar su prematura retirada para vivir en Marbella (España), en 1.972 con 26 años. No volvió a Manchester hasta Septiembre de ese año. La temporada 1.972-73 fue de continuos conflictos con el club, y la siguiente temporada, el 1 de Enero de 1.974 se le rescindió el contrato en después de diversas faltas a los entrenamientos.
Best, era ya más estrella de la vida nocturna y de las fiestas, que del fútbol. Continuos romances con bellísimas mujeres, asiduo de las revistas del corazón, cambiaba de novia con facilidad.
A partir de su salida del Manchester, Best fue un hombre inquieto, cambiando de equipos continuamente y una estrella apagada que era fichada pera intentar llenar campos de fútbol. Su adicción al alcohol le podía y marcó el resto de su vida.
El final de Best como futbolista de élite, y las retiradas de los otros grandes del Manchester, sumió al club en una época oscura, en la que no ganó ninguna liga ¡Hasta 1.993!. Ningún otro futbolista llenó el corazón de los aficionados del Manchester hasta Bryan Robson (el capitán maravilla), allá por los 80.
Retirado el fútbol, su vida fue una continua lucha contra el alcohol hasta su muerte con 59 años, tras sufrir un rechazo de su cuerpo a un hígado trasplantado. Best ha sido uno de los pocos personajes que ha unido a católicos y protestantes en torno a un ícono social.
GEORGE BEST: UNA VIDA EN IMÁGENES

MI RECUERDO DE GEORGE BEST
Recuerdo que cuando era un niño, como cualquier otro, escogíamos el futbolista que queríamos ser: yo siempre era Best. Por eso no puedo ser objetivo.
Best era un jugador muy veloz, con un regate endiablado y con algo especial para un extremo izquierdo: tenía gol. Si algún futbolista moderno se ha parecido a Best, es sin duda Ryan Giggs, También extremo izquierdo y también del Manchester, pero Giggs no tiene lo que tenía Best, aparte de la capacidad de gol, no tiene el aura de estrella, de fenómeno social, de glamour, de conexión con el público, de todo esto a Best le sobraba tanto como la clase y el talento. En Best se juntaba la gloria y la tragedia.
La última vez que le vi jugar fue el 1 de Mayo de 1.972, en Hamburgo, era el homenaje a Uwe Seeler. Best era el extremo izquierdo de la selección europea, jugó los 90 minutos e hizo un gol.

Primer tiempo: Banks --- Gemmell, B. Moore, Schnellinger --- Beckenbauer, Rivera --- Bene, B. Charlton, G. Müller, Hurst, y Best.
Segundo tiempo: Maier --- Gemmell, B. Moore, Höttges --- Mészöly, Rivera ---  Bene, B. Charlton, Eusebio, Best y Džajić.  Entrenador:  Nereo Rocco (Italia).
¿Quién podría olvidar algo así?
EL QUINTO BEATLE, por Santigo Segurola
Mucho antes de que Inglaterra fabricara plastificados ídolos del fútbol, hubo un jugador de carne y hueso que representó perfectamente los excesos, las turbulencias y los cambios que generó su tiempo. Fue George Best, el chico que salió de los callejones de Cregagh, en Belfast, para convertirse en un fenómeno que trascendió la escena del fútbol. No son pocos quienes le señalan como el mejor futbolista británico, un genio a la altura de Pelé o Maradona, consideración excesiva para un jugador que sólo mantuvo tres años de brillo consistente. Tenía 22 años en 1968, cuando fue designado Balón de Oro tras conquistar la Copa de Europa con el Manchester. Era una celebridad dentro y fuera de los estadios, un futbolista con raptos geniales, intuitivo, regateador, valiente, astuto, estupendo pasador, con una arrancada incontenible y una delicada conducción de la pelota. Jugaba con los brazos pegados al cuerpo y los puños casi cerrados. Era el tobillo eléctrico y la cintura de goma lo que producía un fascinante efecto en los espectadores y un desastroso problema en sus marcadores. Pero todas estas cualidades, por raras que fueran, no le convirtieron en el ídolo singular que fue. Hubo regateadores antes que él, como Stanley Matthews, futbolistas con un dominio integral del juego, como su compañero Bobby Charlton -con quien mantuvo una difícil relación, en el mejor de los casos-, y elegantes goleadores como Jimmy Greaves o como Dennis Law. Best tenía mucho de todos ellos, pero añadía algo más: su identificación con una época vibrante. Mientras Matthews o Charlton representaban al discreto inglés de la clase trabajadora cuyas hazañas rara vez traspasaban las páginas de deportes, Best era el pop en movimiento. No sólo era un gran jugador, sino un héroe de la cultura de su tiempo. Conducía airosos deportivos, frecuentaba los clubes donde se citaban los músicos y los actores del swinging London de los años sesenta, era dueño de boutiques a la última moda, poseía una casa futurista a las afueras de Londres y no tenía rival con las mujeres: conquistador compulsivo y protagonista de desgraciados episodios de violencia. Un periódico de Lisboa le calificó como el quinto beatle después de destrozar al Benfica (1-5) en los cuartos de final de la Copa de Europa de 1966. Era verdad. El fútbol acababa de alumbrar la primera estrella pop, un ídolo masivo que interesaba a todo el mundo, el jugador que también desarrolló un nuevo personaje: el de la estrella autodestructiva que jamás alcanza su potencial como futbolista, pero que arrastra durante toda su vida una especie de poética maldita que agranda su leyenda.

Con 22 años alcanzó la cima y repentinamente comenzó su declive, alimentado por la bebida y el juego. Estaba destinado a la destrucción. Debutó con 17 años en el Manchester. A la misma edad comenzó a beber. No le ayudaron ni la fama ni la cultura del alcohol que prevalece en el fútbol británico. No le ayudó su asociación con la permisiva escena social del pop. No le ayudó la indulgencia que encontró a su alrededor. Era un rey. Podía hacer lo que quisiera. Con 24 años, cuando los jugadores entran en el apogeo de sus carreras, Best sólo era un futbolista de destellos, proyecto de juguete roto que se peleaba con los entrenadores, no acudía a los entrenamientos y comenzaba un triste peregrinaje de despedida por la serie Z del fútbol: Fulham, Stockport County, Hibernian, Dunstable Town, Los Ángeles Aztecas, San José Earthquakes y Bournemouth. La lista explica gráficamente el enorme desperdicio de talento y la inauguración de un género que se ha hecho muy relevante en dos lugares: Inglaterra y Argentina, países donde la figura del héroe caído genera una fascinación enfermiza. Es fácil asociar a Best con Maradona y bajar poco a poco los peldaños de la fama, de Paul Gascoigne a Charlie George, pasando por René Houseman en las calles de Buenos Aires o Stan Bowles delante de cualquier tugurio de apuestas en Londres. De todos ellos se contarán maravillosas historias futbolísticas y trágicos relatos personales, donde el alcohol, el juego o las drogas destrozaron sus carreras y sus vidas ante la morbosa avidez periodística. Los inadaptados siempre dan mucho juego en la prensa. Pocos lo han testimoniado mejor que Best. Después de su muerte comienza la hora del mito.

Powered by  MyPagerank.Net
Visitas desde 25.01.03

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis